AÑO NUEVO VIDA NUEVA
Hace pocos días dejamos atrás el año 2011 y le dimos la bienvenida al nuevo año 2012; el próximo 23 de enero de 2012 las culturas orientales celebraran la llegada del año nuevo del Dragón de Agua, y las culminaran el 09 de febrero de 2012. En ambas celebraciones de año nuevo, se realizan rituales tendentes a coadyuvar y poner a nuestro favor las energías universales para alcanzar nuestros objetivos, y como dice el refrán popular: “Año Nuevo, Vida Nueva”.
Independientemente de las creencias o prácticas religiosas de cada quien, siempre celebrar el inicio de una nueva etapa, atrae el bien a nuestros mundos; pero es importante recordar que en la medida que nos aceptemos como somos y reconozcamos nuestras debilidades, estaremos iniciando el camino para un cambio de actitud que redundará en bienestar personal. Cuando nos aceptamos y reconocemos sin valorarnos de forma negativa, es un acto de amor que nos impulsará a cambiar aquello que necesitamos sustituir por pensamientos y comportamientos positivos. Al iniciar un cambio interno irradiamos a nuestro mundo y a quienes nos rodean una energía que contagiará a todos, percibiremos un cambio para bien en nosotros y en nuestro entorno. El cambio depende de cada quien, y si muchos deciden poner luz a sus mundos, estaremos todos sumando una transformación y evolución de nuestras vidas y del planeta donde vivimos.
La numerología del año 2012 en forma horizontal da 5, y de forma vertical el resultado es 7; ambos números son de elemento agua, lo cual indica que será un año donde las emociones a nivel personal y colectivo estarán a flor de piel; sin embargo, la clave para superar todas estas circunstancias es propiciar el aplomo y la tolerancia, para así desarrollar el equilibrio que nos ayudará a superar todo en armonía.
Deseo compartir un ritual que favorece el reconocimiento interno para superar nuestros miedos y debilidades, e impulsa nuestros deseos y objetivos al logro:
Materiales: 1 vela amarilla, un platito o porta velas, hojas de papel, una pizca de azúcar, un lápiz de grafito.
Instrucciones: Encender la vela y colocarla en el platito o porta velas, ofrecerla al ángel de la guarda, ser de luz o deidad que prefiera; en una hoja de papel escribir lugar y fecha al inicio de la página y luego: Yo, (nombres y apellidos), agradezco y bendigo la asistencia de mis guías espirituales, para sacar de mi mundo, mente, cuerpo y asuntos mis miedos, los cuales son:
-------------
-------------
(Colocar los que quiera y la cantidad que desee).
Al finalizar escribir: Gracias y Amén. Luego firmar la carta.
Proceder a doblarla, quémela con la llama de la vela y las cenizas dejar que se las lleve el viento.
Seguidamente hará la carta de sus deseos, le colocará lugar y fecha, y escribirá: “Yo, (nombres y apellidos) en armonía para todo el mundo, bajo la gracia y de manera perfecta deseo:
----------
----------
(Colocar los deseos que quiera y la cantidad que desee).
Al finalizar los deseos escribir: Gracias Padre-Madre que me has oído, ya veo que mis peticiones vienen a mí de forma fácil, segura y fluida. Amén. Proceder a firmar la carta en forma ascendente, aplicar a todas las hojas con las peticiones la pizca de azúcar y colocarla al lado de la vela. Cuando se haya consumido toda la vela, doblar la carta y colocarla debajo de la almohada por 7 días, pasado ese tiempo la pondrá en la mesita de noche, y de vez en cuando deberá releerla y volver a ponerle azúcar.
Este ritual ayuda a reprogramar nuestra mente para dejar en las cenizas nuestros temores, e inyectarle a los deseos la energía impulsadora y motivadora para el logro, no sin antes recordar que, a todo pensamiento, idea y deseo hay que ponerle voluntad y acción, porque un pensamiento sin acción resulta inocuo.
El camino hacia el bienestar sólo depende de las ganas que tengamos de mejorar nuestros mundos, por ello debemos proponernos buscar el bien, para dejarles a nuestra descendencia años nuevos con vidas nuevas.
Bendiciones para todos y luz dorada de bienestar y éxito para sus mundos.